23 de febrero de 2021

Euskera occidental kutun, roncalés koltxa 'acerico, almohadón de costureras' (actualizado)

El euskera occidental kutun (V, G, AN) 'acerico, almohadón de costureras en el que se calvan alfileres y agujas; amuleto1', (V, AN) 'escapulario'2, kuttun (B) 'acerico', es un préstamo del andalusí (hispanoárabe) qutˁún (clásico qutˁn) 'algodón'3, una palabra errante o Wanderwort extendida a muchas lenguas.

En los dialectos septentrionales, el significado original derivó a 'carta, escrito' debido a ser el algodón la materia prima con la que se fabricaba el papel: guthun (*L), güthun (*Z) 'libro, escrito, carta', kutun (L, BN) 'carta', (Z) 'principio, regla'4.
 
En roncalés, la palabra para 'acerico' es koltxa, que al igual que las formas kolxa (BN, Z)5, kolxe (BN, Z), kolxoi(n) (BN, Z) 'ropa de cama (colchón, almohada, manta); colcha (bordada)', kultxoin (L) 'colchón', kurxoin (L) 'pequeña colcha, manta, alfombra, colchón', están relacionadas con el castellano colcha, colchón.
 
Para la etimología, Coromines-Pascual proponen un préstamo del antiguo francés colche (moderno couche) 'cama; capa', a su vez una retroformación de colchier (moderno coucher) 'acostar' < latín collocāre 'poner'6, con palatalization regular del grupo /ka/. Sin embargo, y a tenor de mozarabismos como corcho, a partir de una variante masculina del latín cortice- 'corteza'7, es muy posible que estemos ante un préstamo del romandalusí8 (mozárabe), donde las palatalizaciones estarían más generalizadas que en en francés9.
 
Por contra, el étimo propuesto por García de Diego, el latín culcita 'colchón, cojín'10, es el origen del antiguo francés coute (moderno coutil) 'colchón de plumas', coilte 'edredón estampado', este último prestado a su vez al inglés quilt 'colcha, edredón'.
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1 Bolsita de tela, generalmente en forma de corazón, en la que se introducía apio, romero, ceniza, trocitos de carbón, etc. para proteger a las criaturas del mal de ojo y los maleficios de las brujas (Iribarren),
2 Bolsita o carterita donde se mete una hojita impresa con la cruz simbólica de San Benito y algunas preces (Evangelios), para ponerla colgada de la cintura a los niños de pecho (Iribarren).
3 F. Corriente (2003): Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance, p. 144.
4 La forma gutun 'escrito, carta', hoy general, pertenece al batua.
5 También en antiguo alto navarro, de donde pasó al castellano regional de Navarra colja.
6 J. Coromines, J.A. Pascual (1980):  Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico (CE-F), pp. 135-136. 
7 F. Corriente (2003) op. cit., p. 293.  
8 Término acuñado por el arabista Federico Corriente que no ha encontrado eco en otros especialistas.
9 Cuando no es posible aducir un galicismo, los etimológos suelen recurrir al comodín del origen fonosimbólico (onomatopéyico). 
10 V. García de Diego (1985): Diccionario etimológico español e hispánico, p. 612.

24 de septiembre de 2020

Dame bacalau, que vengo de Bilbau (actualizado)

El castellano bacalao y el portugués bacalhau son préstamos del euskera. Aunque el origen de la palabra se explica porque fueron pescadores vascos quienes capturaron el pez en las aguas del Atlántico Norte y lo trajeron a la Península, las vicisitudes sufridas a lo largo de los siglos merecen que le dediquemos un estudio pormenorizado. 

Así, su primera aparición en los textos corresponde al bajo alemán (neerlandés) medio kab(b)eljaw, latinizado como cabellauwus (s. XII), cuyo origen es sin duda el gascón cabilhau, que pasó al francés cabillaud. En euskera -posiblemente debido a una etimología popular a partir de maki(l)la 'bastón'1-, la palabra sufrió una metátesis en bakillau ~ makil(l)au ~ makellau, que a su vez fue prestada al neerlandés bakkeljaw (s. XVI-XVII)Posteriormente, sufrió una armonización vocálica en bakall(a)u ~ makallau, que fue la forma prestada al portugués, y despalatalizó la lateral en bakalau ~ makalau, de la que proviene la forma castellana2.



En cuanto a la etimología, el diccionario gascón de Simin Palay nos da la forma cabilhàu (m). 'grosse cheville de bois', sin duda derivado de cabilhe (f.) 'cheville; dent canine', que deriva de un protorromance *cavicula, forma disimilada del latín clavicula3. Semánticamente, esto concuerda con uno de los nombres del pez, el inglés stockfish, compuesto de stock 'culata' y fish 'pez'. Sin embargo, es muy probable que se haya producido una etimología popular a partir del gascón cabilat, capi(l)lat 'cabezudo; renacuajo', que también designa un tipo de pez de agua dulce con cabeza grande (Cottus gobio) y que deriva de cap 'cabeza'.
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1 Contrariamente a la opinión de Mitxelena, su origen no puede ser el latín bacillus 'bastoncillo', sino un diminutivo vascorromance -illa a partir del céltico *bakko- 'cayado' (euskera mako). R. Matasović (2009): Etymological Dictionary of Proto-Celtic, p. 52-53.
2 En mi opinión, la presencia de la lateral palatal /ʎy otros fonemas similares en euskera se debe a la importación masiva de léxico romance (incluido el vascorromance) con escasa o nula adaptación a la fonología nativa del euskera. De ahí la tendencia latente a su sustitución por su correspondiente no palatal. Utilizando una analogía mecánica, sería como un resorte que tiende a retornar a la forma original cuando es liberado de la fuerza que lo comprimía.
Las formas vascorromances correspondientes son kabil(l)a (BN) 'galga, palo grueso y largo que, atravesado sobre el eje de alguna rueda, le sirve de freno para las grandes pendientes', (V, G, AN, L, R) 'clavija', (L) 'articulación', (AN) 'tibia', khabeila (Z) 'perchas, clavos para colgar los objetos', kabailla (BN), khabela (Z) 'clavija', gabilla (V) 'tirafondo; galga', kahala (Z) 'clavijas puesta en la viga para colgar'. M. Agud & A. Tovar (1993): Materiales para un diccionario etimológico de la lengua vasca XVII, p. 677.